En el primer caso, nadie le diseña su web, la página es una copia pura y dura de otra donde "Asesoria J.R." se ha modificado por el nombre de nuestra empresa . Ni que decir tiene, que este tipo de páginas se desarrollan con rapidez y a muy buen precio. El que nosotros seamos una asesoría "especializada en XXX ó una Asociación de comerciantes de XXX, ni se considera y el "diseño" de la página ha cometido su primer error : no conocer a sus clientes.

En el segundo caso, el diseño lo hacen departamentos cuya tendencia es convertir la página web en una valla publicitaria o en un spot de 30 segundos. Los clientes no aprecian la propaganda y publicidad. Ellos, los clientes, quieren saber qué hacemos, informarse, obtener noticias de actualidad, contactar, buscar un determinado tema que les interesa particularmente.

En su lugar les hemos amenizado la conexión a Internet con imágenes y sonidos muy efectistas pero poco efectivos. Se ha vuelto a cometer el mismo pecado: no conocer a sus clientes.

¿ Quién desarrolla la página ?

El responsable en la asesoria ó asociación, por falta de recursos, la contrata externamente a una empresa que, para abaratar costes, la subcontrata a alguien que recibe el encargo de hacer una página para "una asesoría ó asociación XXX".
Este alguien que desarrolla la página sabe mucho de informática y da buenas muestras de su conocimiento en bits y en bytes, pero no habla el mismo lenguaje que los asesores y las asociaciones, y la página, por lo tanto, tampoco.
El desarrollo de la página ha cometido su segundo error: ignorar a sus clientes.

¿ Para quién se diseña y desarrolla ?

Para todos.
Pero "todos" es algo tan amplio como ambiguo. Si no concretamos a quiénes nos dirigimos, difícilmente acertaremos en el mensaje. El resultado suele ser que defraudamos a los clientes actuales y no "enganchamos" a los potenciales.
El diseño y desarrollo de la página ha cometido su tercer error: no atender a los clientes.
El error más habitual es considerar que "Hay que estar en Internet". De acuerdo, hay que estar, pero también hay que saber estar.

En estos casos las páginas tienden a ser generosas en la aplicación de las últimas novedades tecnológicas. Ya que estamos en Internet que se note nuestro dominio del medio. Y aquí la página ha cometido su cuarto error: olvidarse de los clientes.

Resumiendo: Si no nos preocupamos de la Usabilidad de nuestra página el resultado es evidente: nadie la usará. Queda por determinar, en ese caso, de qué nos sirve estar en Internet.

No deje que a su página web cometan estos errores, confíe en nosotros, solo somos especialistas en asesorías y asociaciones.

[ Solicitar más información ]


  
 
 
© 2002-2007 - Laasesoria.org - informatica@laasesoria.org | Aviso legal